Lavadora hace mucho ruido al centrifugar: causas y soluciones

¿A punto de llamar al técnico porque tu lavadora suena como un helicóptero en la fase de centrifugado? Aguanta. En más del 70% de los casos, ese estruendo insoportable tiene una causa sencilla que puedes identificar y, a menudo, solucionar tú mismo, evitando gastos y esperas innecesarias. Soy Toni, he estado con las manos en el motor y el tambor de cientos de lavadoras a lo largo de los años, y te aseguro que cuando una lavadora hace mucho ruido al centrifugar, el diagnóstico suele seguir un patrón muy claro. En este artículo, te voy a guiar paso a paso por las causas más frecuentes de este ruido, desde las más obvias y fáciles de arreglar hasta aquellas que requieren un poco más de atención. Aprenderás no solo a identificar el origen del problema, sino a aplicar las soluciones prácticas que realmente funcionan en el taller. Deja el teléfono a un lado y coge un destornillador: vamos a averiguar qué le pasa a tu máquina.

¿Qué tipo de ruido hace exactamente? El primer diagnóstico

Cómo resolver lavadora hace mucho ruido al centrifugar en tu lavadora

Antes de desmontar nada, párate a escuchar. El tipo de ruido es la pista más valiosa que tienes. Un técnico experimentado hace esto siempre, porque le orienta directamente hacia el componente problemático.

  • Un ruido metálico fuerte, como chatarra o trozos de metal golpeando: Esto suele ser inequívoco. Algo sólido, como una moneda, un sujetador con aro de alambre o una llave, se ha colado entre el tambor y la cuba (la carcasa exterior del tambor). Al centrifugar a alta velocidad, ese objeto da vueltas salvajemente y golpea contra las paredes. Es urgente detener la lavadora y revisar.
  • Un golpeteo sordo y regular, como un «clon-clon-clon» que sigue el ritmo de la rotación: Por lo general, indica un desequilibrio de carga. La ropa se ha apelmazado en un solo lado del tambor (en una «bola»), haciendo que el conjunto tambor-motor vibre de forma excesiva y golpee contra la estructura de la lavadora. Es muy común con prendas grandes como sábanas o edredones.
  • Un chirrido o rechinamiento agudo y continuo: Este sonido suele estar relacionado con la transmisión. Puede ser un problema en el acoplamiento del motor al tambor, o, más frecuentemente, una avería en los rodamientos o cojinetes del eje del tambor. Cuando estos componentes se desgastan o se quedan sin grasa, el giro produce ese chirrido metálico característico.
  • Un zumbido o vibración excesiva que hace «caminar» a la lavadora: Aquí la culpable suele ser una amortiguación defectuosa. Los amortiguadores (unos en la parte inferior) y los muelles de suspensión (en la parte superior) son los que absorben las vibraciones del centrifugado. Si están rotos o débiles, la máquina vibra y se mueve de manera anormal.

Identificar correctamente el sonido es el 50% del trabajo. No te saltes este paso.

Causa 1: La carga desequilibrada y los «cazatesoros» del tambor

Empecemos por lo más sencillo y frecuente. A veces, el problema no está en la máquina, sino en cómo la usamos.

El error del apelmazamiento: Metes una sábana grande y una toalla, pones un centrifugado fuerte y zas… el ruido empieza. La ropa mojada y pesada tiende a agruparse en un lado del tambor durante el giro, creando una masa desequilibrada. La lavadora intenta compensarlo cambiando la dirección de giro o ajustando la velocidad, pero si la carga es muy desequilibrada, el golpeteo es inevitable.

Solución práctica: Antes de empezar el ciclo de lavado, especialmente si incluye prendas grandes, distribuye la carga de manera uniforme dentro del tambor. No sobrecargues la lavadora, pero tampoco la pongas con una carga mínima (una sola toalla), ya que también puede generar desequilibrio. Si ya está centrifugando y hace ruido, para el programa. Abre la puerta, redistribuye manualmente la ropa intentando esparcirla por todo el tambor, y reinicia el ciclo de centrifugado. Verás cómo el ruido desaparece mágicamente.

Los objetos extraños: Este es el gran clásico. Monedas, clips, horquillas y, el peor enemigo, el aro de alambre de un sujetador. Estos objetos se cuelan por los agujeros del tambor y quedan atrapados en el espacio mínimo que hay entre el tambor interior (que gira) y la cuba exterior (que está fija). Durante el llenado o lavado no los notas, pero al centrifugar a 800 o 1200 rpm, se convierten en proyectiles.

¿Cómo solucionarlo? Necesitarás paciencia y una linterna. Inclina la lavadora con cuidado (pide ayuda si es muy pesada) y, por la parte trasera inferior, encontrarás la tapa de acceso a la cuba. Suele ser una tapa circular de plástico que se desenrosca. Una vez abierta, gira el tambor lentamente con la mano y, con la ayuda de la linterna, busca el objeto atrapado. Usa unos alicates largos o un gancho para pescarlo. Es una operación un poco engorrosa pero que te ahorra una costosa reparación.

Causa 2: Amortiguadores y muelles gastados: cuando la lavadora «baila»

Si tu lavadora se mueve de su sitio, «camina» vibrando o golpea contra la pared durante el centrifugado, es casi seguro que el sistema de suspensión ha dicho basta. Este sistema está compuesto normalmente por dos o cuatro amortiguadores en la base (que funcionan como los de un coche, con un pistón y aceite) y unos muelles en la parte superior que mantienen la cuba suspendida dentro de la carcasa.

Con el tiempo y los ciclos de centrifugado, estos componentes se fatigan. Los amortiguadores pierden su capacidad de absorción (el aceite se fuga o el pistón se agarrota) y los muelles se aflojan o se rompen. El resultado es que la cuba, con todo el peso de la ropa mojada girando a alta velocidad, no está suficientemente anclada y transmite todas las vibraciones directamente a la estructura de la lavadora.

Cómo diagnosticarlo: Con la lavadora vacía y parada, aplica presión sobre la parte superior de la cuba (por el interior del tambor) y empuja hacia abajo. Debe ofrecer una resistencia firme pero suave, y debe volver a su posición de manera controlada. Si se hunde sin apenas resistencia o, por el contrario, está completamente rígida y no se mueve, los amortiguadores están mal. También puedes abrir la parte trasera de la lavadora (desconectada de la corriente, por supuesto) e inspeccionarlos visualmente: busca fugas de aceite o signos de rotura física.

Sustituirlos es factible: Los kits de amortiguadores y muelles son económicos y se venden por modelo de lavadora. La operación requiere desmontar parcialmente la máquina: quitar la tapa superior y trasera, a veces el frontal, para acceder a los puntos de anclaje. No es la reparación más fácil para un novato, pero con una guía visual (hay muchos tutoriales en línea para modelos específicos) y paciencia, se puede hacer. Asegúrate de comprar los repuestos exactos para tu modelo.

Causa 3: Rodamientos desgastados: el chirrido que anuncia una reparación mayor

Este es el ruido más temido porque suele implicar la reparación más laboriosa y costosa. Los rodamientos o cojinetes son las piezas que permiten que el eje del tambor gire suave y silenciosamente dentro de su soporte. Están sometidos a una presión y humedad constantes.

Cuando estos rodamientos empiezan a fallar, el primer síntoma es un chirrido o rechinamiento metálico agudo durante el centrifugado, que puede ir aumentando con el tiempo. Si se Ignora, el desgaste progresa y el ruido se convierte en un traqueteo más grave. El peor escenario es que el rodamiento se griete o se rompa, pudiendo dañar el eje del tambor o la propia cuba, una reparación que a veces no compensa económicamente.

Diagnóstico clave: El ruido de rodamientos es continuo y proporcional a la velocidad. Es decir, cuanto más rápido gire el tambor (en el centrifugado), más fuerte y agudo será el chirrido. Además, si abres la puerta y giras el tambor con la mano, es posible que notes cierta aspereza o un sonido sutil de rozamiento, aunque esto no siempre es apreciable al principio.

La solución es compleja: Sustituir los rodamientos implica un desmontaje casi completo de la lavadora. Hay que retirar la cuba, extraer el eje del tambor y prensar los rodamientos viejos para colocar los nuevos. Es un trabajo para alguien con experiencia y herramientas adecuadas. Para un usuario doméstico, a menos que seas muy manitas y tengas tiempo, suele ser el punto en el que vale la pena evaluar si llamar a un técnico profesional o sopesar la compra de una lavadora nueva si el modelo es viejo.

Causa 4: Motor, correa y elementos de transmisión

Menos frecuente, pero posible. La transmisión del movimiento del motor al tambor puede ser directa (en lavadoras de tecnología moderna direct drive) o mediante una correa trapezoidal (en modelos más clásicos).

  • Correa desgastada o suelta: Una correa que ha perdido tensión o está a punto de romperse puede patinar sobre la polea del motor durante el esfuerzo del centrifugado. Esto produce un chirrido intermitente o un sonido de «látigo». Revisar la tensión de la correa o su estado (grietas, deshilachados) requiere acceder al interior por la parte trasera.
  • Soportes o fijaciones del motor flojas: Si los tornillos que sujetan el motor a la estructura se han aflojado por las vibraciones, el motor puede moverse y vibrar excesivamente, transmitiendo un ruido anómalo. Una simple revisión y apriete puede solucionarlo.
  • Carbones del motor desgastados: En motores de escobillas, cuando estas se gastan, el motor puede funcionar de forma irregular o hacer ruidos de rozamiento. Suele venir acompañado de una pérdida de fuerza en el centrifugado.

Antes de llamar al técnico

Después de este recorrido, ya tienes un mapa mental para abordar el problema. Recuerda estos tres pilares esenciales:

  1. Escucha primero, desmonta después. Identificar el tipo de ruido te dirige al componente correcto y te evita horas de trabajo innecesario. Un golpe metálico irregular es muy distinto a un chirrido constante.
  2. Empieza siempre por lo más simple. El 80% de las veces, el problema es un desequilibrio de carga o un objeto extraño. Redistribuye la ropa y revisa el filtro de bomba y la cuba por si hay monedas antes de alarmarte por una avería mecánica compleja.
  3. La vibración excesiva apunta a los amortiguadores. Si la lavadora se mueve o golpea, estos componentes son los sospechosos habituales. Su revisión y sustitución, aunque requiere trabajo, es una de las reparaciones más gratificantes y económicas que puedes hacer tú mismo.

Tu próximo paso, ahora mismo, es sencillo: la próxima vez que tu lavadora empiece a hacer ese ruido insoportable al centrifugar, para el ciclo. No lo dejes pasar. Con la máquina parada y desconectada, aplica la lógica que has aprendido aquí. Empieza por redistribuir la carga. Si el ruido persiste, prepárate para una pequeña investigación que, con alta probabilidad, te devolverá el silencio y el correcto funcionamiento de tu electrodoméstico. Muchas veces, la solución está a solo unos tornillos de distancia.

Preguntas frecuentes

¿Puede un ruido fuerte durante el centrifugado dañar mi lavadora?
Sí, y mucho. Una vibración o desequilibrio continuado puede aflojar conexiones eléctricas, romper tuberías internas, dañar sensores o acelerar el desgaste de rodamientos y amortiguadores. Es importante diagnosticar y solucionar el ruido lo antes posible.

¿Debo usar menos detergente o suavizante si la lavadora hace ruido?
No directamente. El exceso de detergente o suavizante crea espuma, que puede causar desequilibrios al no evacuar bien el agua, pero el ruido suele ser por causas mecánicas. Sin embargo, un uso correcto de los productos ayuda al equilibrio general de la máquina.

¿El nivelador de patas influye en el ruido del centrifugado?
Absolutamente. Una lavadora mal nivelada (que se balancea aunque sea ligeramente) vibrará mucho más durante el centrifugado, amplificando cualquier pequeño desequilibrio. Usa un nivel de burbuja y ajusta las patas roscadas hasta que la lavadora quede perfectamente estable.

Oigo un «clic» al principio y al final del centrifugado, ¿es normal?
Sí, es completamente normal. Ese sonido suele ser el electroválvula del cierre de la puerta activándose y desactivándose para garantizar que la puerta está bloqueada durante el giro de alta velocidad. No es motivo de preocupación.

He revisado todo lo obvio y el chirrido continúa. ¿Qué hago?
Si has descartado carga desequilibrada y objetos extraños, y el ruido es un chirrido agudo y continuo, lo más probable es que sean los rodamientos. En este punto, dada la complejidad de la reparación, es recomendable solicitar un presupuesto de un técnico o valorar, en función de la edad de la lavadora, si es más rentable la reparación o la sustitución por un modelo nuevo.

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