Después de escuchar ese temido ladrido metálico en más de trescientas lavadoras, te puedo asegurar que el problema rara vez es una avería catastrófica. Casi siempre es la máquina avisando de que algo, normalmente externo, está interfiriendo con su mecánica. Un ruido de metal raspando o golpeando durante el centrifugado es alarmante, pero en el 80% de los casos que llegan a mi taller, la solución está al alcance de la mano del usuario, sin herramientas complicadas ni un despiece completo. En esta guía, voy a desglosarte, paso a paso y como lo haría en mi taller, las causas más probables de que tu lavadora haga ruido metálico al centrifugar, cómo identificarlas con seguridad y qué debes hacer (y qué no) para solucionarlo permanentemente. Te ahorrarás la llamada al servicio técnico y, sobre todo, evitarás que un problema menor se convierta en una factura desagradable.
Cómo identificar el tipo de ruido metálico (y por qué es clave)

Lo primero que hago cuando un cliente me describe el ruido es preguntar: «¿Es más bien un golpeteo rítmico o un chirrido constante y agudo?». Esto no es curiosidad técnica, es el diagnóstico más rápido. Un golpeteo o traqueteo metálico que aumenta con la velocidad del tambor suele indicar que hay un objeto suelto dentro del propio tambor o entre el tambor y la cuba. Lo típico: una moneda, un gancho del sujetador, una llave, una horquilla. Es un ruido irregular pero claro. Por otro lado, un chirrido o rechinido metálico fino y constante, que parece venir de la parte trasera o inferior de la máquina, suele apuntar a problemas en la transmisión o, más comúnmente, al cojinete del tambor. Es un gemido metárico que acompaña todo el ciclo de centrifugado. Identificar esto ya descarta la mitad de las posibilidades y te orienta hacia una zona u otra de la lavadora.
La primera y más común causa: objetos extraños en el tambor o el filtro
Esta es, con diferencia, la causa número uno del ruido metálico durante el centrifugado. La fuerza centrífuga lanza pequeños objetos metálicos contra las paredes del tambor o los hace pasar por el pequeño espacio entre el tambor interno (móvil) y la cuba externa (fija). El error más frecuente es asumir que, al vaciar la lavadora, habríamos visto el objeto. Pero no es así: monedas, tachuelas o anillos pequeños pueden quedar atrapados en los orificios del tambor, en los relieves del mismo, o incluso en la junta de la puerta.
Qué debes hacer: 1) Vacía completamente el tambor y revisa minuciosamente todos los pliegues de la goma de la puerta. 2) Inclina la lavadora con cuidado (con ayuda, para no dañar el suelo) y accede al filtro de la bomba de desagüe. Desenróscalo con un recipiente debajo, ya que saldrá agua residual. Dentro del filtro y la cavidad de la bomba es donde suelen acabar estas pequeñas «presas». Encontrarás desde botones hasta pequeños tornillos que se han desprendido de alguna pieza de ropa o bolsillo. Limpia todo y vuelve a montar. En muchos casos, esto soluciona el ruido al instante.
Cuando el problema está en los amortiguadores o los muelles
La cuba de la lavadora (el «cesto» grande que contiene el tambor) no va suelta. Está suspendida dentro de la carcasa mediante unos amortiguadores en la parte inferior y unos muelles de tracción en la parte superior. Su función es absorber las vibraciones y los movimientos bruscos, especialmente durante el centrifugado. Si estos elementos se desgastan, se rompen o pierden sus propiedades, la cuba puede «bailar» o moverse de forma excesiva, haciendo que alguna parte metálica roce o golpee contra la estructura de la máquina. El ruido aquí suele ser un golpe seco y fuerte, más que un chirrido.
Para comprobarlo, necesitas abrir la tapa superior de la lavadora (desatornillando los tornillos traseros o presionando las pestañas, según el modelo). Una vez abierta, aprieta con fuerza la cuba hacia abajo y luego súbela. Debe tener resistencia y volver a su posición sin holguras excesivas o ruidos de «clunk». Después, localiza visualmente los amortiguadores inferiores (van del chasis a la base de la cuba). Si ves fugas de aceite, están completamente comprimidos o se mueven sin resistencia, están fallando. Su sustitución es más técnica, pero identificarlo te da una certeza del 100% antes de llamar a un profesional.
El peor escenario: cojinetes del tambor desgastados
Si el ruido es un chirrido metálico constante que empeora con el tiempo y va acompañado de vibraciones anormales, puede que los cojinetes del eje del tambor estén desgastados. Estos cojinetes soportan el peso del tambor lleno de ropa y giran a alta velocidad. Cuando su lubricante se pierde o las bolas se desgastan, el metal roza directamente contra metal. Aquí hay un test infalible: con la lavadora vacía y apagada, agarra el tambor desde dentro e intenta moverlo de arriba a abajo y de lado a lado. No debe haber juego. Si sientes que el tambor se mueve bruscamente (aunque sea un milímetro) o lo oyes «golpear» contra algo, los cojinetes están muy probablemente acabados.
La reparación de los cojinetes es una de las más laboriosas: requiere desmontar prácticamente toda la lavadora, extraer la cuba, cambiar los rodamientos y el retén (para evitar futuras fugas). Es el punto donde muchos usuarios valoran si reparar o comprar una lavadora nueva, dependiendo de la edad del aparato. Sin embargo, confirmarlo tú mismo te evita que otro técnico menos honesto te diga que necesitas cambiar «la transmisión completa» por un problema que solo son unos rodamientos de 20 euros.
No todo es la lavadora: revisa la instalación y el entorno
A veces, el lavadora ruido metálico al centrifugar no está dentro de la lavadora, sino debajo o alrededor. Una instalación defectuosa puede ser la culpable. Los tres puntos de chequeo son: 1) Nivelación. Usa un nivel de burbuja sobre la tapa superior. Si la máquina no está perfectamente nivelada en sus cuatro patas (ajustables), el centrifugado hará que baile y golpee el suelo o su propia estructura. 2) Tornillos de transporte. Algunos modelos nuevos traen unos tornillos traseros que bloquean el tambor para el transporte. Si no se retiraron antes del primer uso, el tambor no podrá girar y forzará la máquina, generando un ruido terrible. Búscalos en la parte trasera y retíralos siguiendo el manual. 3) Proximidad a paredes o muebles. Durante el centrifugado, la lavadora vibra. Si está pegada a una pared o un mueble, puede golpearlo produciendo un ruido metálico (por ejemplo, contra el perfil de una estantería). Sepárala al menos 5-10 cm.
Lo que haría yo en tu lugar
Si esa lavadora estuviera frente a mí en el taller, mi protocolo sería este, en este orden exacto: Primero, descartar lo gratuito y lo externo. Me aseguraría de que no hay nada en los bolsillos de la ropa, revisaría el filtro de la bomba y comprobaría la nivelación y que no roza con nada. En el 50% de los casos, el problema se queda aquí. Segundo, buscar el objeto extraño en los rincones inaccesibles. Usaría una linterna para mirar entre el tambor y la cuba por los agujeros, y movería manualmente el tambor para escuchar si algo suena suelto. Tercero, y solo si lo anterior da negativo, abriría la tapa superior para examinar muelles y amortiguadores. Este paso ya implica un poco más de compromiso, pero te da un diagnóstico claro. Solo consideraría el cambio de cojinetes si todas las pruebas anteriores están bien y el test del juego del tambor falla. No saltes directamente a la conclusión más grave; el camino más sencillo suele ser el correcto. Hoy mismo, detén la lavadora en mitad de un centrifugado (si es seguro) y revisa el filtro. Es tu punto de partida.
Preguntas frecuentes
¿Puedo seguir usando la lavadora si hace este ruido?
No es recomendable. Aunque a veces sea solo una moneda, el ruido indica fricción o impacto anormal. Continuar usándola puede rayar el tambor, dañar la cuba o agravar un desgaste en los cojinetes, encareciendo enormemente la reparación.
¿Necesito herramientas especiales para seguir esta guía?
Para las comprobaciones básicas (nivelación, filtro, revisión visual), no. Para abrir la tapa superior y comprobar amortiguadores, necesitarás normalmente unos destornilladores de estrella (Philips) o planos, dependiendo del modelo. Para el cambio de amortiguadores o cojinetes, se requiere un juego de llaves y cierta habilidad mecánica.
El ruido solo ocurre con cargas grandes o cierto tipo de ropa, ¿qué significa?
Es un dato revelador. Si con una carga pequeña no hay ruido, pero con una grande o con prendas pesadas (como jeans o toallas) sí aparece, apunta directamente a problemas de suspensión (amortiguadores gastados) o a un principio de fallo en los cojinetes, que no soportan bien la carga desequilibrada.
Retiré una moneda del filtro, pero el ruido persiste, ¿qué hago?
Es posible que el objeto haya causado ya algún daño secundario, como rayar el esmalte del tambor, o que haya más de un objeto. Haz girar el tambor a mano y escucha con atención. También revisa que la moneda no haya desprendido o dañado el impulsor de la bomba de desagüe al pasar por él.
¿Un ruido metálico puede indicar un problema eléctrico?
Es muy poco probable. Los problemas eléctricos (motor, escobillas, electrónica) suelen generar zumbidos, pitidos o simplemente un fallo total de funcionamiento. Un ruido claramente metálico, de roce o golpeteo, es casi siempre de origen puramente mecánico.
Para más información, consulta la guía de lavadoras de la OCU.